El botín es la herramienta que más trabaja en un partido: en el scrum, en el ruck y en cada arranque. Elegir bien la cantidad de tapones y el talle hace una diferencia real en el agarre y en la comodidad.
8 tapones: estabilidad para empujar
Los botines de 8 tapones reparten el apoyo en más puntos y dan más tracción para empujar. Por eso los prefieren los forwards, sobre todo primera y segunda línea, que pasan buena parte del partido en el scrum y en los rucks.
6 tapones: velocidad y cambios de dirección
Los de 6 tapones suelen ser más livianos y permiten girar y acelerar con más facilidad. Son la elección habitual de los backs.
La cancha también cuenta
En canchas blandas o con barro conviene un tapón más largo; en terreno seco y firme, uno más corto evita molestias. Muchos botines tienen tapones intercambiables, y en tapones, cintas y silbatos tenés repuestos.
El talle
Probalos con las medias de juego puestas y dejá alrededor de medio centímetro libre en la punta. Un botín apretado se paga con ampollas en la primera práctica.